viernes, marzo 12, 2010

El vino

Cuando tienes una gran celebración, generalmente empieza o finaliza sentados a la mesa disfrutando de una comida especial.
Una de las partes importantes de un buen menú es el vino, seleccionar el vino oportuno para cada plato suele ser importante para aquellos que tienen un paladar especial.
Reconozco que en esto de la enología ando un poco perdido, diría que bastante, solo se si me gusta o no cuando lo he probado, pero he compartido mesa con verdaderos expertos en la materia, y el resultado de seguir sus consejos a la hora de elegir un vino siempre ha sido satisfactorio.
Y es que imagino que debe existir un vino para cada ocasión, para cada momento, para cada plato.
Desde el vino de mesa, ideal pero los almuerzos de amigos, o para hacer un refrescante tinto de verano, pasando por los vinos jóvenes, crianzas, reservas, gran reserva, incluso una vez me contaron que hay hasta vinos de autor, que disfrutan los paladares mas expertos.
Uno siempre tiene miedo cuando es el anfitrión de no elegir el vino apropiado para el momento, no sea que a un plato elaborado de los de la alta cocina lo acompañes con uno de esos vinos peleones que acaban por darte un dolor de cabeza espantoso, si tuviera que elegirlo yo, seguro que metía la pata dada mi mas absoluta ignorancia en la materia.
Aunque siempre me queda la opción de mi padre que en las celebraciones familiares importantes cuando se sienta a la mesa pide su gaseosa, y cuando ve las caras de extrañeza de mi hermano y mi tío (que ellos si que entienden de esto) siempre contesta lo mismo “Siempre mejorare la gaseosa con un buen vino”