domingo, abril 03, 2011

Y.... enciendo de nuevo la luz.

He de admitirlo, cada día que pasa me siento mas lejos de las fallas, y ese alejamiento es el que me hace aferrarme a esta malaltia fallera. Como me dijo un amigo escritor valenciano “Si a mi las fallas me encantan, lo que no soporto son los falleros”
Gran frase que cada día que pasa entiendo más, y casi hasta llego a compartirla, pero el estar dentro de esta fiesta, y no ser solo un simple observador, me hace conocer la importancia de los falleros (sean de la índole que sean) para que unos pocos disfrutemos de nuestra enfermedad por los monumentos. Fijaros que paradoja, que esa locura de unos pocos luego sea lo que atrae a los visitantes a nuestras ciudades, y que gente como mi amigo, el escritor; decida quedarse algunos días de fallas por disfrutar de la parte de la fiesta que él adora y con la que se siente identificado como valenciano. Para que unos pocos disfrutemos con los llibrets, lo que queda escrito de cada ejercicio, y que unos pocos los tenemos como lectura de cabecera en estas fechas. Para que unos pocos disfrutemos de las diferentes propuestas culturales que se realizan en las comisiones falleras.

Mientras seguiremos aguantando las envestidas de los que reivindican la “estupidez” de gastarse tanto dinero en lo que nos diferencia del resto de fiestas, en lo que nos hace atractivo para los visitantes, aquello por lo que somos conocidos en mayor o menor medida, mas allá de nuestras fronteras.
Mientras seguiremos aguantando las envestidas de aquellos que no conseguimos hacerlos participe de nuestra fiesta, de la cual cosa somos, nosotros los falleros, los principales culpables al dar la espalda a quien da sentido a esta fiesta esparcida por todas las barriadas de nuestras ciudades, y no son otros que los vecinos y el barrio.

Si me lo permitís tras esta etapa de reflexión que algunos solemos hacer la semana después de la “Cremà” me voy a quedar con 2 anécdotas.

La primera es de mi viaje a Florencia. Una vez devolvimos el coche que habíamos alquilado, la chica que nos atendió, al ver que éramos de Valencia, nos dijo, “cuidarme a Valencia, acabo de venir de conocer las fallas”, y su cara se iluminó recordando 2 cosas: los monumentos y la mascletà.

La segunda es más del terreno. Un día de fallas paseando por Torrent, pase por la puerta de un casal fallero, en ese momento coincidía que un vecino salía del portal y dedicaba unas palabras (de modo educado y en valenciano) a la gente que le impedía pasar por la acera, a lo que uno de los allí presentes, le contestó “Si te molesta te vas al pueblo, chorra”.

A mi me da que habría que reflexionar.

2 comentarios:

elzo dijo...

Coincido bastante con la valoración. A mí me preocupa particularmente la rivalidad mal entendida. En mi pueblo una de las fallas, donde tengo bastante familia y amigos, suele ganar los concursos de play-backs y tengo a menudo la sensación de que miran por encima del hombro al resto de comisiones cuando cada una lo hace lo mejor que puede y al final creo yo que se trata de pasarlo bien.

Y un regalo, un programa de radio sobre mascletaes.

http://www.arssonora.es/?p=565

Un saludo

Unknown dijo...

Es la constante de siempre, en todo tendremos UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA, pasa que en nuestra fiesta fallera esto se ve potenciado por un exceso de prejuicios y de competicion, capaz de destrozar incluso la mayor de las ilusiones.
Necesitamos agruparnos para vivir y la parte social es importante sí, pero no debemos subestimar nuestra parte individual, porque ni todo es blanco porque lo digan los demás, ni tampoco todo es negro, la mayoría son tonos grises y si aprendemos a distinguirlos, ademas de ayudarnos a vivir mas felices, también se convertirán en nuestros aliados para vencer a dos de los grandes impostores que se nos instalan en nuestro cerebro como lo son el éxito y el fracaso, estos dos parasitos merman nuestro individualismo para convertirnos en simple conciencia colectiva.
Es por lo que creo que debemos luchar contra toda clase de prejuicios y ser conscientes de que tan importante o más es nuestra parte individual, como la social, y es así como nuestra aportación individual, mejorará siempre a la social.
Me encantó la infantil de Cronista 2011.Felicidades tanto para el artista como para la comision.