lunes, enero 05, 2009

La rebelión de los casales

La rebelión de los casales.

Así titula la editorial del último número de Actualidad Fallera, mi buen amigo Braulio Torralba.
En el habla de la polémica generada por una posible normativa especifica para casales falleros (y locales de entidades festivas) que se anunció en la última asamblea de juntas locales celebrada el pasado 15 de diciembre en Gandia.

Si la cosa se cuenta así, aislada, no parece mas que un episodio nuevo de persecución a los falleros, por otra parte temática que en el fondo nos encanta ya que de paso podemos ejercer de plañideras cosa que en multitud de ocasiones me llega a superar, eso de que todo el mundo nos persigue, nos odia, va contra nosotros creo que es un rol que a cierto sector fallero nos encanta, pero que a otro nos supera, pero desgraciadamente siempre se escucha, se oye mucho mas (quizás porque hace más ruido) a los que adoptan la bandera de “todo el mundo mundial va contra nosotros”.
Es cierto que en muchas ocasiones, demasiadas diría yo, se nos atiza por las buenas, en muchas ocasiones nos comemos los marrones que no nos corresponde, y se nos pone un San Benito que nosotros para nada provocamos, es más a nosotros también nos incordia, nos molesta y nos incomoda, como son las macro verbenas organizadas por entidades privadas aprovechando la festividad de las fallas, y que no traen mas que gente no fallera que hacen demostración manifiesta de su falta de civismo que igual te sueltan una meada en la puerta de un patio (o casal fallero), destrozan papeleras tras una borrachera de sección especial, o sueltan un masclet de los que solo pueden tirar los expertos pirotécnicos a las 4 de la madrugada por las buenas.
En otras ocasiones las molestias son reales, pero mucho menores a lo que se transmite ya que lo anteriormente citado hace engrandecer la actividad semanal de 10 horas a 100, o los cortes de calle de plantà de 3 días a 30, ya que las que sacan sus piezas 15 días antes de la plantà son unas 10 fallas a lo máximo en el cap i casal ya que el resto con 3 días vamos más que sobrados.

Pero lo que a uno le duele, es que entre el propio colectivo fallero, también se tengan este tipo de exageraciones desmesuradas, y en el caso de la polémica de la posible normativa para casales, ha sido así.
Reconozco estar especialmente sensibilizado con el tema, y eso me ha permitido a seguirlo desde hace mucho tiempo (además por obligación imperiosa).
Y es que la exageración de los falleros del Cap i Casal ha sido tal que han demostrado (basta mirar la prensa días despues de dicha asamblea), una vez más, que para ellos, más allá del Cap i Casal parece como que no existen fallas, y es que han dado la sensación que esta normativa perjudica a la fiesta, cuando es una reivindicación de los propios falleros (pero los de los pueblos) desde hace muchos años. Y es que para ellos la polémica solo ha despertado tras la reunión del 15 de diciembre en Gandia, como que les ha pillado de sorpresa. Cuando es algo se que lleva reclamando de manera “oficial” desde hace ya algunos años, en algunas asambleas de Juntas Locales. Reclamando para proteger a la fiesta de las fallas que se celebra desde Benicarló hasta Benidorm ya que desde el año 2003 algunas comisiones de fallas de poblaciones han sufrido el cierre de sus casales por carecer de Licencia de Actividad (y dicha licencia se regula por una normativa de la Generalitat Valenciana) y fue en Xátiva, Torrent, Gandia, Aldaia, donde estos cierres, repito por carecer de Licencia de Actividad y no por denuncias por ruido o molestias (eso se le añade en muchas ocasiones ya que le da mucho mas empaque), se han realizado.
Y desde entonces han sido varias las voces, desde los pueblos eso sí, que han ido pidiendo que se regule, que se proteja la actividad de los casales falleros, ya que se veía peligrar por un efecto dominó nuestra fiesta.
Ya lo reclamó el propio Jesús García, presidente de la Federación de falles de Gandia en marzo de 2007 y así lo recogí yo en este mismo blog. Me consta que lo expresó en la siguiente asamblea de Juntas Locales, y en la siguiente se volvió a recordar, y en la siguiente, hasta llegar a la de Julio 2008 en Alfafar, donde se solicitó de forma mas insistente y machacona que por favor JCF ejerciera de portavoz de todas las fallas de la Comunitat para estudiar una normativa especifica que PROTEGIERA la actividad de nuestros casales, que se catalogase que es un casal fallero, ya que el vacío estaba actuando en contra de las fallas al menos en los pueblos.
No se hablaba de civismo, ni de convivencia con los vecinos, eso se debe que tener más que asumido para una perfecta relación. Nadie solicitó un “cheque en blanco” que seguramente actuaría mas en nuestra contra que a nuestro favor de cara a la sociedad.
La asamblea de Juntas Locales de Gandia vino precedida de una nueva orden de cierre, en esta ocasión vía judicial, de un casal en Aldaia por carecer de Licencia de Actividad, lo que hizo que el tema estuviera mas que candente, pero que como además en el Cap i Casal, estas cosas de momento no iban con ellos y desconocían en todos los aspectos esta historia iniciada en Xátiva en el 2003, los señalan como culpables, incluso con fines no falleros, de esta historia.
Quizás otra historia estaríamos contando sin en lugar de Xátiva en el 2003 hubiese sido el Cap i Casal el que hubiese tenido que cerrar un casal fallero por carecer de Licencia de Actividad, seguramente ya hubiésemos tenido esa EXCEPCIONALIDAD de la fiesta de las fallas, que sí se tienen, en el tema del montaje de Carpas, la iluminación de las calles, o el uso de la pólvora.