jueves, marzo 22, 2012

Reflexiones a pie de falla. 2.- Reacciones.

Tengo por costumbre disfrutar de la falla (monumento para algunos): Me gusta sentarme en la Avenida y observarla, analizar los fallos y los aciertos que hemos cometido. Valoro como mejorar el resultado final para el próximo ejercicio.
También me gusta ver la reacción de la gente que se acerca hasta ella y le da la vuelta, en esta ocasión era muy importante, la temática, la composición y sobre todo el importante esfuerzo que se había realizado por Cronista en sacar una falla así a la calle.
Han sido unas cuantas horas observando, paseando entre las escenas, viendo la reacción de la gente y comentando.
Y saco algunas conclusiones:
Es curioso que aquellos que mas se han aproximado a “L'esperança és un espill penjat en el futur” eran personas que no pertenecían a la fiesta de las fallas, curioso por que la recorrian sin tapujos, sin conceptos preconcebidos, y sus reacciones en la mayoría por no decir todos, era de agradecimiento por hacer esa falla. Han sido muchos los que se han acercado, el boca-oreja parece que ha funcionado y muchos venían a ver la falla por recomendación de amigos.
Los falleros, en muchas ocasiones, pasaban de largo, algunos ni bajaban de sus coches, simplemente se asomaban a la ventanilla y seguían. Quizás no cumplir con los cánones tradicionales ya les hacia entender que no merecía la pena pararse a valorar la falla, a “leerla” simbólicamente.
Sin embargo he de contar una anécdota que ocurrió la noche de la plantà, cuando 2 veteranos de la falla Ángel del Alcázar se acercaron, imagino que en la ronda habitual por las fallas de la sección, para ver la falla. Esta ya estaba completamente terminada, únicamente algunos detalles del césped quedaban por terminar. Los invite a que realizaran el recorrido. Escuchaba como uno le decía al otro, “esta es como las fallas disociadas de los años 30 en las que las escenas se distribuían por las diferentes esquinas del emplazamiento”, me alegre por ver que alguien no se limitaba a su propio “totalavida” si no que iba algo mas atrás. Al finalizar, los 2 se acercaron, y me agradecieron que les hubiera invitado a ver la falla. Nos dieron la enhorabuena por la falla y la valentía a tocar esos temas tan reales.
Otro caso fue la firma en el libro de visitas que había a pie de falla de la “Juventut de la falla Poble Nou” 6 firmas de las que pongo aquí 1 a modo de muestra “ Gràcies per defendre este tema. Espere que algún dia este tema es faça realitat”
Pero me quedo el de un matrimonio joven, vecinos de nuestro barrio, que sorprendidos por la falla se acercaron y además de darnos la enhorabuena se interesaron de porque hacíamos una falla así tan comprometida, cuando no era lo habitual. Les expliqué nuestra forma de entender la fiesta, y que lo que veían era el final de un proyecto iniciado en septiembre con un montón de actividades, y que desde hace ya unos cuantos años, nosotros entendíamos así las fallas, que nos gustaba mucho divertirnos, pero que también comprometernos. Su respuesta fue, “Pues la verdad no sabía yo que las fallas hacían algo mas que molestar, gracias por explicárnoslo”.
Mi conclusión tras varios días a pie de falla, es que quizás los canones habituales de las fallas (como concepto festivo-cultural) nos hemos apartado mucho de la sociedad, y cuando rompes con estos, la sociedad lo acepta de buen agrado, no así el colectivo fallero que sigue viviendo su endogamia.

Nota: La falla ha estado la mayor parte del tiempo sin vallas, se podia pasear entre las escenas. Curioso, o no, que no ha tenido ningún desperfecto.