jueves, agosto 07, 2008

Períodos de estacionamiento.

"Teniendo en cuenta que la fiesta fallera, no obstante períodos de estacionamiento, ofrece en conjunto una evolución muy notable, se ha considerado que el método expositivo más adecuado es el cronológico, ya que de esta forma puede apreciarse, al hilo del relato, cada transformación que los tiempos van determinados en la costumbre"


Las Fallas, Francesc Almela i Vives, Capitulo I Preliminares. 1949.


Siempre he dicho que mi principal problema es el exceso de información. El preguntarme el ¿Porqué? de las cosas, ha hecho desde siempre que me preocupe por conocer los origenes, la evolución, la historia, de aquello que me ha causado curiosidad, y en las Fallas no voy a ser menos.

Hace tiempo expresé que la verdadera tradición en las Fallas es la innovación, la evolución de la fiesta, tanto en los actos y ponia como ejemplo la casualidad que llevó a realizar la Ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados, como en materiales empleados en la construcción de los monumentos falleros, el ejemplo era, las críticas en la prensa de la época (hace unos 90 años) cuando se realizaron los primero ninots de cartón, y dicho material algunos lo consideran hoy en día como el único y verdadero, o en la estética de los monumentos, solo hay que ver algunos monumentos de los años 60 que serian tachados actualmente como innovadores y "modernos".

Quizás nos encontremos actualmente en el caso de las fallas de Torrent (y desde hace ya mas de 2 décadas) en uno de esos periodos de estacionamiento que describia Francesc Almela en su libro en 1949, yo lo aseguraria. Es como si de repente hemos decidido que los 80 marcaron el fin de la evolución de nuestra fiesta, se alcanzase la perfección de la misma y por lo tanto no es necesaria la evolución de la misma, simplemente basta con repetir año tras años lo anterior como base de la verdadera tradición. Curiosamente para muchos investigadores de la fiesta los 80 fueron el peor periodo de la historia de nuestra fiesta, periodo que dió paso a un cambio en la misma, a una reinvención, esa evolución que Almela destaca como natural en la fiesta. Aquí sin embargo el aislamiento fue la constante, como si estuviesemos atrapados en el tiempo. Mientras en otras poblaciones, con algo de retardo normal, y acorde a su idiosincrasia particular aplicaban esa característica natural de la fiesta que es la evolución.